• Dale a escoger qué quiere entre varias opciones saludables. Recuerda que pueden tardar hasta 15 veces en aceptar un nuevo alimento.

  • Intenta hacer mínimo 2 colaciones o refrigerios durante el día. Poco a poco será una rutina diaria.

  • Prepara alimentos en trozos o picados, fáciles de masticar y tragar. Evita accidentes con pedazos muy grandes, poco a poco verás lo que puede comer.

  • Deja que use la cuchara o tenedor para aprender a alimentarse. Favorece el autocontrol.

  • Señala y repite los nombres de alimentos y utensilios de cocina que estén en la mesa. Intenta acentuar las vocales.

  • Platica de lo que está sucediendo alrededor. En la ventana, las actividades del día, a quien van a ver ese día…




Tu hijo ahora puede:





  • Alimentarse por sí mismo escogiendo entre diferentes alimentos.

  • Comprender el uso de los utensilios de cocina como cuchara y tenedor.

  • Tomar líquidos de un vaso o taza.

  • Indicar con palabras o gestos que quiere más de comer o que ya está satisfecho.

  • Entender que sus sentimientos son igual de importantes que los de alguien más.




Fomenta su aprendizaje:





  • Dale a probar nuevos alimentos constantemente, aún lo que ya te ha rechazado.

  • Si pide ayuda al comer, apóyalo para que logre hacerlo por sí mismo.

  • Cuando respondas a sus problemas, creas un lazo de confianza con tu hijo.

  • Es el momento en el que todo va adquiriendo un nombre, desarrolla su lenguaje alargando vocales con palabras pequeñas. (pee-loo-taaa)

  • Escucha lo que dice y respeta sus decisiones. No fuerces conductas, aún en la alimentación crea conductas dependientes.

  • Evita hacer tratos como: “solo dos bocados”, “si te comes, esto te doy el postre”. Esto solamente fomenta los berrinches y que pidan recompensas para hacer cualquier cosa.

  • Siempre sugiere más de una opción para que escoja la que le parezca más placentera.

  • Varía la dieta diaria y haz que sea balanceada siempre incluyendo alimentos de los tres grupos principales (origen animal, frutas, verduras y cereales)



niño comiendo

La alimentación saludable y el ejercicio físico deben ir de la mano. Fomenta actividades como ir al parque, bailar con su música favorita, caminar en áreas verdes… EVITA LA TELEVISIÓN.