Técnica Tortuga para favorecer la AUTORREGULACIÓN

Esta es una gran técnica para favorecer a la autorregulación emocional en los niños. Más que una herramienta para aplicar de manera inmediata y durante el momento preciso en el que el niño pierde el control, es todo un proceso en el que el niño debe de comprender la idea y a su vez que se espera de él. 

 

Es importante mencionar, que con esta técnica no se pretende enseñar a los pequeños a «tragarse» sus emociones, sino es una de las muchas habilidades que se pueden aplicar para favorecer a la autorregulación. Como quien dice… no puede ir sola, debe de acompañarse de todo un proceso de reconocimiento y canalización de las emociones adecuadas a la edad de los pequeños.

 

A continuación les explicamos paso a paso cómo pueden aplicar esta técnica para que sea exitosa:

 

1. Identificar las emociones de nuestros pequeños (saber leerlos). Este es el paso número 1 para favorecer a la autorregulación en los pequeños. Si logramos reconocer momentos de seguridad y momentos de poco control, es muy probable que logremos identificar que los provocan, como se siente el pequeño ante la situación y sobre todo COMO AYUDARLE a enfrentarla o manejarla. Por ejemplo, si sabemos que compartir es un tema sensible en nuestro pequeño en el que presenta menor regulación emocional, es muy probable que podamos aplicar esta técnica y favorecer a su autorregulación. 

 

2. Identificar MIS emociones: Este paso es muy importante. Los niños suelen copiar nuestro proceso de Regulación Emocional. Así es que si solemos ser de los adultos que explotamos, gritamos o hasta agredimos a los demás, lo más probable es que nuestro pequeño construya el mismo proceso en el. Por eso esto es tan importante, primero necesitamos analizar como nos sentimos nosotros, como enfrentamos nuestras emociones, para así favorecer a una regulación emocional sana en nuestros hijos. 

 

3. Mostrar el video de la Tortuga y relatarla como cuento: Una vez identificados los pasos anteriores podemos comenzar a aplicar la técnica. Podemos mostrar el video y contarlo como cuento o imprimir algunas imágenes de la misma y contarla al pequeño. Esto en un momento de tranquilidad, en donde normalmente le cuentan en cuento. De tal forma que el niño esté concentrado y atento a lo que sucede.

 

4. Pensar con el pequeño en que momentos se siente como la tortuga: Al terminar el cuento, piensen juntos en momentos en dónde el pequeño suele sentirse como la tortuga. En este punto no se trata de «señalar» al niño y hacerlo sentir mal por perder el control. La única finalidad es que se relacione con el personaje e identifique momentos de poca autorregulación. 

 

5. Aplicar la técnica en un momento de «semi – calma»: Después de haber contado el cuento unas cuantas veces y el pequeño haya integrado el procedimiento de la técnica, pueden hacer una «prueba» en algún momento de poca regulación emocional…pero no tanta. No cuando esta al borde de perder el control o berrinche. Por ejemplo, si están el coche o camión y hay mucho trafico. Puedes decir, ¿quieres que hagamos la técnica de la tortuga para relajarnos? De esta forma integrará con mayor profundidad la técnica y sabrá que hacer cuando venga el verdadero momento.

  

6. Poner la técnica en práctica en una situación real: Lo primero en este punto es decir, ¿te acuerdas de que aplicamos la técnica de la tortuga? ¿Te parece su la aplicamos cuando tu primo Juan te quite tu juguete (si esto suele suceder) o cuando no te quieras salir de la tina (si esto suele suceder)? Una vez avisado, es importantísimo aplicarla. El pequeño ya sabe que se espera de él y le ayudará a llamar a la autorregulación (cerebro superior) en un momento de poco control. Así es que no dudes en aplicarla, siempre antes de que pierda el control y siempre anticipando y leyendo las emociones de tu hijo.

 

7. Canalizar las emociones y contener: Si consideras que es necesario, trabajar con la emoción que sintió en ese momento. Pueden pintar la emoción o la situación, pueden hacer masita, cocinar o bailar el sentimiento. De tal manera de que el pequeño se sienta contenido, comprendido y valorado. «Todo lo que sientes me importa» «Sentirlo esta bien, pero dependiendo de como reaccionemos a ello (golpear, morder, insultar, etc.) puede no estar bien». Abrazar, nombrar la emoción y cerrar lo vivido o la situación le ayudará a integrarlo y favorecer a la regulación emocional.

 

8. Analizar lo que sucedió y modificar si es necesario: De manera individual o con la pareja, analicen si lograron el objetivo aplicando la técnica. Si consideran que no ayudó o que desorganizó al pequeño, seguramente haya algún paso que no se aplicó correctamente o que habrá que aumentar énfasis para que así funcione. Recuerda que lo más importante es que tú, como adulto, te sientas a gusto y que lo que aplicas sea congruente con tu manera de educar.

 

¡MUCHA SUERTE!