Uso de la andadera para bebés ¿Qué tanto perjudica su desarrollo?

Las andaderas se han usado desde hace muchos años con el objetivo de mejorar la marcha en los bebés como también para ayudar a los papás a que los bebés se entretengan sin peligro de caerse mientras los papás están ocupados haciendo otras cosas.

¿Alguno de ustedes ha utilizado alguna vez una andadera para que su bebé aprenda a caminar?

Seguro que si, hoy en día se siguen usando, con la diferencia de que al día de hoy se han hecho estudios donde se pueden ver efectos de riesgo en el desarrollo del niño, así como en la parte física del mismo.

Canadá prohibió el uso, la venta y la publicidad de los andadores en abril del 2007. La multa en Canadá por su comercialización podría ser de 100’000 dólares, incluso sanciones de 6 meses en prisión. Desde 1990 hasta 2002 se registraron 1900 accidentes con daño en niños entre los 5 y 14 meses debido a los andadores (Baby Walkers).[1]

La Academia Estadounidense de Pediatría han pedido su prohibición demostrando que causan lesiones ortopédicas a los niños, ya que impiden que la musculatura del bebé se desarrollo con naturalidad, además pueden deformar la columna vertebral del bebé, comprometer sus huesos y crecimiento, e incluso que dejan al bebé con las piernas arqueadas. Lo cierto es que ahora ha salido en la Revista Pediatrics que entre 1990 y 2014, más de 230 mil niños estadounidenses menores de 15 meses acudieron al servicio de urgencias pediátricas con lesiones producidas como consecuencia del uso de andadores.[2] Por ello, los pediatras sugieren a los padres que se deshagan de los que puedan tener en sus casas, y elijan otras alternativas para hacer caminar a sus bebés.

Por otro lado ya hay material disponible donde se comprueba que las andaderas perjudican el desarrollo motor de los bebés, los niños empiezan a caminar de lado en vez de hacerlo de frente, también tienden a arrastrar los pies o empiezan a caminar de puntitas. Además su utilización no motiva al bebé a que use los brazos para conseguir el equilibrio tan necesario para caminar.

El uso de la andadera también afecta a la ubicación espacial del niño ya que cuando el bebé la usa pierde la dimensión de donde empieza y termina su cuerpo, al momento de caminar y chocar con alguna pared no le pasa nada y continúa. Al momento de dejar la andadera y empezar a caminar muy niños pierden la dimensión de su cuerpo en el espacio y pueden chocar fácilmente con las cosas y lastimarse.

Al caminar en la andadera los niños lo empujan hacia adelante con el pecho y su piernas se dirigen hacia atrás extendidas, este no es una marcha adecuada y puede ocasionar en los niños algunas patologías neuromotoras.

También es importante tomar en cuenta que el bebé no debe estar en un andador sin supervisión, la libertad que el niños experimenta puede ocasionar accidentes, rodar por las escaleras. Si en algún momento se va a usar que de verdad sea por muy poco tiempo mientras mamá necesita de unos minutos. El bebé necesita gatear, caminar agarrándose de los muebles y sobre todo aprender a caminar con su propio esfuerzo de una manera natural.

Cómo ayudar a nuestros bebés a caminar sin el uso de las andaderas

1.- Invitar a los niños a caminar descalzos, de esta manera los niños podrán en contar su punto de equilibrio.

2.-  Utilizar  un carrito de juguete como los del super, de tal manera que el niño vaya empujando el carrito, se desplace con seguridad y vaya ejercitando su equilibrio.

3.- Colocar un rebozo debajo de las axilas del bebé, de  tal manera que los padres no los tomen de las manos si no del rebozo. Esto es muy importante, por un lado papá y mamá no se cansarán tanto  ya que su espalda estará más derecha y por otro lado si los niños aprenden a caminar con las manos hacia arriba tomando las manos de los padres no podrán mantener una buena postura cuando caminen solos, ya que aprendieron a encontrar su punto de equilibrio con las manos hacia arriba y será más difícil quitar esta postura.

4.- Ponerte frente de él con algún juguete que quiere tomar para que poco a poco se vaya animando a soltarse a caminar.

Es aconsejable buscar un jardín o un lugar con alfombra o cuadros de foamy de tal manera que si el bebé se llega a dar un sentón, con ayuda del pañal y del lugar no se lastime y por supuesto mamá y papá le darán seguridad.

Debemos de ser consientes en la necesidad de no apresurar los procesos del desarrollo infantil. Debemos permitirles crecer y desarrollar a su propia velocidad, sin comparar, ni tener expectativas que tan sólo ocasionan frustraciones. Los niños caminarán en momentos muy distintos, algunos a los 9-10 meses, otros lo harán a los 18 meses, y todos están bien. No mires a los que están a lado de tu hijo, míralo a él y acompaña su desarrollo con paciencia, soporte y paz. Disfruta de sus primeros pasos, de sus caídas, de sus errores, y ayúdalo a avanzar en la vida, pero permitiéndole que los sucesos se den en su momento y sin presiones.

 

[1] Government of Canada. Canada Consumer Product Safety Act Quick Reference Guide.

[2] Revista guía Infantil Andadores: ¿Buenos o malos para el bebé?